Qué es el marketing de contenidos

por | Marketing Online

Qué es el marketing de contenidos

Es normal preguntarse qué es el marketing de contenidos, pero para ello debemos antes entender cómo surge. El marketing tradicional se basa en acercar un producto concreto a aquel público que lo demanda. Dos partes en un principio alejadas y que, a través de mensajes en distintos canales de publicidad, acaban por encontrarse, convirtiendo a las agencias en la herramienta que acorta la distancia entre la oferta y la demanda.

Este enfoque resultaba infalible un tiempo atrás. El usuario estaba encantado de recibir publicidad a través de diferentes medios, productos por los que en alguna ocasión había mostrado interés con la intención de adquirirlos, pero en la actualidad podríamos decir que el marketing tradicional ha perdido impacto y eficacia.

A través del bombardeo incesante de publicidad el usuario ha dejado de darle importancia a este factor, recibiendo esta práctica como una costumbre enrolada en la monotonía del día a día. Ya no resulta llamativo recibir innumerables ofertas con precios irresistibles, el cliente ya no muestra el mismo interés ante la publicidad directa que recibe y demuestra cierta desconfianza hacia algunos mensajes concretos que utilizan las empresas para conseguir ventas.

Entonces, ¿qué es realmente el marketing de contenidos?

El marketing de contenidos deja a un lado la publicidad agresiva, opta por informar al usuario con textos que pueden resultarle de interés, para convertirlo en cliente a través de una sucesión de escritos con los que atraer y retener su atención. Podría definirse al fin y al cabo como la virtud de ponerse en la piel de nuestro público, hacer un estudio con el que averiguar sus intereses e inquietudes y generar contenido que transmita confianza y solucione sus dudas.

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Origen del marketing de contenidos

Existen varias especulaciones sobre el origen del marketing de contenidos. Muchos estudios lo atribuyen a la firma John Deere en 1895. Dicha firma creó una revista llamada The Furrow, que tenía como objetivo difundir información a granjeros sobre múltiples temas alrededor de temas agrícolas. Se dice que en 1912 tenían cerca de 4 millones de lectores.

Otros estudios hacen referencia a August Oetker como el primero en realizar marketing de contenidos. El señor Oetker comercializaba levadura para hogares y decidió imprimir recetas en sus empaques. La iniciativa tuvo tal éxito que terminó imprimiendo un libro de recetas con más de 19 millones de copias. Aunque su intención era la comercialización de la levadura, aportó valor extra a sus clientes y la publicación de las recetas del señor Oetker le hizo conocido en todo el país (y aún hoy en día Dr. Oetker es una marca conocida).

No podemos afirmar a ciencia cierta quién inventó el marketing de contenidos, pero estos dos ejemplos de hace más de 100 años nos dan un buen punto de partida para entender cómo tener éxito mediante el contenido de valor no agresivo.

Cómo crear una estrategia de marketing de contenidos

Para poder iniciar una estrategia a través del marketing de contenidos debemos tener en cuenta una serie de puntos:

  • Definir nuestro público objetivo: Nuestro primera tarea será averiguar a quién queremos dirigir nuestros textos, qué público queremos alcanzar con ellos. A través de un estudio podremos averiguar las temáticas que deberemos explotar para saciar sus necesidades y provocar en él un interés.
  • Marcar un objetivo: Una vez sepamos a quién nos dirigimos debemos marcarnos un objetivo. Toda campaña debe tener una línea de meta, perseguir un propósito, una vez fijado ese punto sabremos a dónde queremos llegar
  • Creación de contenidos: Una vez definidos el público y nuestros objetivos debemos empezar a crear unos contenidos de calidad para poder difundirlos. Cuanto más variados sean más interesantes pueden resultar a ojos de nuestro futuro cliente, enfocados siempre a la temática adecuada podemos llamar la atención del usuario a través de textos, videos, presentaciones o cualquier otro formato.
  • Seguir el flujo de usuarios que llegan a nuestro sitio web: Será esencial definir qué interacción queremos que realice el usuario al acceder a nuestro contenido. Necesitamos que acceda, que se informe sobre lo que ha buscado y que finalmente haga algo más, en este caso y dentro del Marketing de contenidos, puede ser una de las mejores soluciones crear un CTA ofreciendo un valor añadido al usuario. Es fácil, el usuario que haya accedido a un contenido que hable sobre «Mantenimiento de piscinas particulares», es posible que si le ofrecemos la descarga de un eBook con el mantenimiento de plantas exteriores y distintas variedades, el usuario se lo acabe descargando a cambio de sus datos -por norma general nombre y email en la primera fase- para que después nosotros podamos seguir con su proceso hasta convertirlo en cliente potencial y nos acabe por contratar la instalación del césped que vendemos.
  • Análisis de campaña: Con los anteriores pasos en marcha tan solo quedará analizar los resultados que se están obteniendo en las diferentes campañas. Afortunadamente disponemos de innumerables herramientas con las que medir todo tipo de datos, a través de ellas podremos saber qué nos funciona y qué debemos modificar.

Tipos de contenidos para una buena estrategia

A la hora de crear un calendario para una estrategia de marketing de contenidos no solo hay que pensar en QUÉ se va a transmitir a la audiencia, sino también en el CÓMO. El formato que elijas para cada tipo de contenido puede ser clave para llamar la atención de tu público objetivo, ya que en Internet todo (o casi todo) entra por la vista.

Entre algunos de los formatos que más triunfan en una estrategia de marketing de contenidos encontramos:

  • Artículos
  • Imágenes
  • Infografías
  • Vídeos
  • Guías
  • Tutoriales
  • Webinars
  • Revistas
  • Ebooks
  • Plantillas
  • Whitepapers
  • Presentaciones
  • Aplicaciones
  • Juegos

La relación del marketing de contenidos con el Inbound Marketing

El Inbound Marketing es la estrategia de Marketing Digital que está más de moda en la actualidad. Dentro de ella se encuentra el marketing de contenidos.

Llamamos Inbound Marketing a la estrategia de marketing que busca captar el interés de las personas sin invadir ni interrumpir su experiencia. Su objetivo es atraer al público sutilmente, aportándole contenido de valor dependiendo del estado en el que se encuentre (más o menos susceptible de comprar tu producto o servicio).

Dentro del marketing de contenidos, se respeta el tiempo del usuario y se espera a que sea él quien te dé permiso para que le envíes tu mensaje. Por ejemplo, es el usuario quien te pide que le envíes un ebook gratuito o una plantilla para descargarse. Una vez que entra en el workflow, es necesario alimentarle con más contenido de valor sin ser invasivos.

El Inbound marketing (y los contenidos) se basa en cuatro pilares:

  • Atraer: Mediante contenidos relevantes, el Inbound atrae visitantes interesados ​​en lo que rodea el negocio o el sector.
  • Convertir: Transformar visitantes en leads, aproximándolos más a tu negocio y transformándolos en potenciales ventas. Se logra ofreciendo algo a cambio, como descargables, webinars exclusivos, guías…
  • Vender: Cuando el lead muestre interés en el producto o servicio que tu empresa ofrece es el momento de mostrarle que tu solución es la mejor y cerrar la venta.
  • Encantar: La relación entre tu empresa y el cliente no termina con la compra. El Inbound pone en valor la necesidad de establecer una relación duradera, en que ofreces todo el soporte necesario, además de encantar al cliente con materiales interesantes y una atención competente. Esto hará que se convierta en un cliente fiel o incluso en un evangelizador de tu marca, recomendándola a sus círculos más íntimos.

Como puedes comprobar, para que el Inbound Marketing tenga éxito deberás contar con una buena estrategia de contenidos.

Cómo difundir correctamente nuestro mensaje con marketing de contenidos

Los pasos anteriormente citados no aseguran el éxito de nuestra campaña de marketing de contenidos. Tendremos todo lo necesario para alcanzar nuestro objetivo pero necesitaremos llevar a cabo correctamente una importante tarea, difundir con acierto los contenidos para darlos a conocer.

Por supuesto resulta imprescindible para el éxito de una campaña la creación de contenido de calidad, pero si su difusión no es la adecuada la estrategia de marketing puede no tener la repercusión deseada.

Para que esto no ocurra debemos estudiar qué canales registran un mayor movimiento de nuestro público objetivo para poder centrar en ellos la difusión. Una vez conseguida la información que necesitamos podremos poner en marcha la inversión para promocionar nuestros contenidos en ellos, alcanzando a los usuarios que habíamos fijado desde un principio. Algunos de los canales que debes tener en cuenta son:

  • Redes sociales: Facebook, Instagram, LinkedIn, Youtube, Twitter, Pinterest, Tik Tok… hay que estudiar bien dónde se encuentra nuestro cliente ideal y compartirle nuestro contenido a través de las redes que más consume.
  • Newsletters: Envía correos a tu base de datos difundiendo el contenido que más te interese, pero siempre sin abusar.
  • Prensa: Si tienes un contenido muy interesante puedes difundir una nota de prensa para que la publiquen periódicos y revistas offline y online. También puedes optar por pagar a cambio de un espacio de contenido publicitado.
  • Otros blogs: Puedes ponerte en contacto con otros blogs del sector para compartir tu contenido. En este caso, puede funcionar hacer intercambio de publicaciones.

Estos son a grandes rasgos los puntos a tener en cuenta para crear una campaña a través del marketing de contenidos. Cada uno de ellos hay que trabajarlos, madurarlos y definirlos a medida que se elabora un plan bien estructurado para conseguir el retorno deseado en cada uno de los proyectos.

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